close

¿Hay un momento mejor que otro para comer pan?

reloj-tiempo

Lo que importa es el patrón dietético global en 24 horas

¿Cómo nos sienta el pan en función del momento del día? ¿Hay un momento mejor que otro para comer pan? Ramón Cangas, dietista/nutricionista y doctor en biología molecular explica que “se recomienda ingerir diariamente de 4 a 6 raciones de alimentos del grupo cereales al día. Dentro de ese grupo se encuentran los productos de panificación como el pan, etcétera. Sin embargo aunque a veces se oiga decir que su consumo es preferible en algún momento del día y menos recomendable en otros, realmente no se puede decir que sea así puesto que no existe evidencia científica que permita aconsejar un momento u otro. Este tipo de productos se pueden ingerir en cualquier momento del día (no importa que sea desayuno, comida, cena, comidas intermedias…) ya que no hay diferencias entre su digestión y/o asimilación según los horarios. Lo que importa es el patrón dietético global en 24 horas y aunque a veces se hable de cronodieta o de dieta según ritmos circadianos, hay que tener en cuenta que los ritmos circadianos dependen mucho de cada persona y que la influencia de ellos en la dieta (y su relación con efectos en nuestro organismo) no es muy significativa.”

Los ritmos circadianos

Son oscilaciones de las variables biológicas que tienen lugar en intervalos tiempo regulares. El “reloj” que controla dichos ritmos es el núcleo supraquiasmático, un conjunto de neuronas que están situadas en el hipotálamo (región del cerebro más importante para la coordinación de conductas esenciales).

¿Cómo funciona el “reloj” que regula los ritmos circadianos?

La actividad de este núcleo supraquiasmático, depende sobre todo de factores externos; principalmente de la luz. La luz es recogida en la retina ocular por medio de unas células ganglionares que disponen de un pigmento y gracias a las cuales se recoge la información externa que acaba llegando al núcleo supraquiasmático. ¿Qué información llega? El ciclo luz/oscuridad. Con “estos datos” sobre luz/oscuridad la información es enviada a la hipófisis que secreta melatonina…o no (si hay estímulo de luz se inhibe su producción y si no hay luz se estimula). El ritmo de luz/oscuridad afecta a la producción de ciertas hormonas como el cortisol, lutropina…

La duración de la luz o de la oscuridad varía según las estaciones por lo que el ciclo circadiano cambia. Las hormonas en verano o invierno en el ciclo circadiano son distintas y el concepto de valores normales de una hormona depende incluso de la etnia y población sobre la que se realicen donde se realicen las investigaciones.

Ritmos no controlados por la luz

Estudios recientes, han puesto de manifiesto que también existen ritmos biológicos que sufren ciertas células que no dependen del núcleo supraquiasmático y por lo tanto del ciclo luz/oscuridad. Entre ellas están las células hepáticas que parecen verse influidas por los ciclos alimentarios. A ese tipo de ritmos se les llama osciladores periféricos.

Ritmonutrición

El hecho de ver que de una forma u otra, en el organismo humano hay ciertos “ritmos biológicos” ha hecho que surja el concepto de ‘ritmonutrición’; una nutrición adaptada a los ritmos biológicos corporales y que, en principio, se basa en los conocimientos que se tienen sobre cronobiología.

Ramón Cangas se plantea se “desde el punto de vista nutricional ¿son tan evidentes como a veces nos hacen creer los promotores de estas dietas, los ritmos circadianos o ritmos biológicos? Muchas veces se ha dicho que los trabajos a tres turnos pueden influir en los hábitos alimentarios, la incidencia de sobrepeso y obesidad… precisamente por una alteración en los ritmos circadianos. Hay estudios que así lo sugerían, pero hay controversia, así (por citar un ejemplo español) en un estudio hecho en Canarias en 2004 donde se comparaban trabajadores con turno fijo con trabajadores con rotación a tres turnos, se pudo comprobar que no hay diferencias en los niveles de lípidos sanguíneos, ni en la incidencia de sobrepeso y obesidad. Solo se demostró parciamente en los hábitos alimentarios. Por ello, no es tan sencillo llegar a una conclusión y el tema no está tan claro. La cronodieta se ha puesto de moda como reclamo publicitario y se presenta en ocasiones como la panacea como la solución para la pérdida de peso. A veces se pueden leer consejos como que por la mañana se deben consumir grasa saturadas, por la noche ácidos grasos omega 3; es decir, afirmaciones que carecen de rigurosidad científica y pueden condicionar nuestros hábitos alimentarios sin que nos supongan una mayor calidad de vida o un mejor estado nutricional. Si este tipo de dieta en algún medio es publicitada como una gran promesa para enormes mejoras de salud, grandes pérdidas de peso y se prometen resultados espectaculares debe ser considerada una dieta milagro.

Las recomendaciones para la salud y el control de peso actuales están muy claras, son: seguir una dieta que aporte abundantes hidratos de carbono de bajo índice glucémico (cereales integrales, legumbres…), abundantes verduras, hortalizas y frutas, ingesta diaria de alimentos proteicos (más pescado que carne y dentro de las carnes elegir las más bajas en grasas) y una baja cantidad de grasa saturada y azúcares simples y otros hidratos de carbono de elevado índice glucémico.

Print Friendly, PDF & Email

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR