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El cacao natural, incluido en la primera pirámide de la dieta mediterránea para niños y jóvenes

El cacao natural, incluido en la primera pirámide de la dieta mediterránea para niños y jóvenes

El cacao natural forma parte de nuestra alimentación desde hace siglos y, además, es uno de los alimentos con mayor capacidad antioxidante, lo cual se traduce en una serie de beneficios para la salud. Por ambos motivos, los expertos en nutrición lo han incluido en la primera pirámide de la dieta mediterránea específicamente enfocada a niños y jóvenes, que se ha presentado durante el XII congreso de la dieta mediterránea,  celebrado en el marco de Alimentaria 2018, en Barcelona.

“El cacao natural se incluye en la categoría de nuevos alimentos de esta pirámide”, explicó el doctor Ramon Estruch, presidente del congreso de la Dieta Mediterránea, consultor sénior del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic y profesor asociado de la facultad de medicina de la universidad de Barcelona. Tiene un origen tropical, pero forma parte de la alimentación de nuestro país desde hace centenares de años e, igual que las judías o el tomate, podemos considerarlo totalmente incorporado a la dieta mediterránea”.

El cacao natural es uno de los alimentos con mayor capacidad antioxidante gracias a su alto contenido en polifenoles, entre 10 mg y 50 mg por gramo. “Esto se traduce en un potente efecto antiinflamatorio que podría ayudar a prevenir y/o retrasar la aparición de numerosas enfermedades crónicas”, según Estruch. El efecto beneficioso más conocido del cacao natural es el cardiovascular, pero en el congreso los expertos han abordado los efectos sobre el sistema cognitivo, sobre todo en los niños y adolescentes.

Mejora de la memoria y el aprendizaje

Según la doctora Sonia de Pascual-Teresa, científica titular del departamento de metabolismo y nutrición del instituto de ciencia y tecnología de alimentos y nutrición (Ictan) del consejo superior de investigaciones científicas (Csic), “tomar cacao natural en la infancia puede ayudar a prevenir problemas neurológicos en la edad adulta gracias a este aporte de polifenoles, además de los beneficios que tiene de forma inmediata a nivel de rendimiento cognitivo”.

Un tipo concreto de polifenoles, los flavanoles, son los responsables de este efecto beneficioso. “Dilatan las arterias y aumentan la cantidad de sangre que llega al cerebro, mejorando por tanto el rendimiento mental”. El Csic está realizando un nuevo estudio para analizar su efecto sobre el rendimiento cerebral, con especial hincapié en la memoria y la prevención del deterioro cognitivo asociado al envejecimiento, “sobre todo porque el aumento de los años de vida genera un aumento de los problemas neurológicos en la edad adulta y edades más avanzadas”.

Existen evidencias científicas al respecto: según un estudio de la universidad de l’Aquila (Italia), las personas que toman cacao natural a diario muestran mayor capacidad de atención y un procesamiento más rápido de la información. Y las conclusiones de un trabajo de la ‘South Australia University’ han comprobado que consumir cacao natural, al menos una vez por semana, mejora la concentración, los procesos mentales y la memoria a corto y a largo plazo.

El vaso de leche: el mejor modo de aprovechar los efectos del cacao natural Durante la infancia el organismo no genera suficientes sustancias con capacidad antioxidante, con lo cual deben aportarse en el marco de una alimentación adecuada. El cacao natural contiene de 10 mg a 50 mg por gramo de polifenoles (mayor concentración que el té o los arándanos), que no sólo ayuda a mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje de los niños y adolescentes, sino que también permite garantizar un adecuado consumo de otro alimento que debe formar parte de la alimentación de manera habitual: la leche.

Según los expertos, la mejor manera de aprovechar los efectos beneficiosos de los polifenoles del cacao natural sobre el sistema cognitivo es tomándolo en forma de cacao soluble, disuelto en leche o agua. Un trabajo de la Universidad de Barcelona3 ya mostró que el cacao soluble aporta la mitad de la cantidad de antioxidantes recomendada en los niños.

Por su parte el doctor Javier Fontecha, investigador científico del Csic en el instituto de investigación en alimentos (Cial) de la universidad autónoma de Madrid (Uam), señala que además de la capacidad antioxidante de los polifenoles del cacao, con la incorporación de los lácteos a la dieta aportamos prácticamente todos los nutrientes que garantizan un crecimiento y desarrollo óptimos: carbohidratos, proteínas de elevado valor biológico, grasas, vitaminas A, B2, B12 y D y minerales, principalmente calcio y fósforo pero también magnesio, potasio y zinc.

“Se aconseja tomar entre 3 y 4 raciones de leche al día en niños y adolescentes, es decir, un vaso de unos 220 ml, u otros productos lácteos. A medida que el niño crece la alimentación se diversifica, pero es importante mantener la ingesta recomendada de leche. Y el vaso de leche con cacao de toda la vida en el desayuno, la merienda o por la noche es ideal”, según el doctor Fontecha.

Por otra parte, “es importante recordar que la leche contiene un 90% de agua, por lo que ayuda a los niños a rehidratarse y además como se ha comentado, proporciona nutrientes esenciales. Por ello, sus beneficios se extienden más allá del crecimiento y se asocian a un patrón de alimentación equilibrada directamente relacionada con la salud adulta”, afirmó Fontecha.

Dra. Sonia Sonia de Pascual-Teresa y el doctor Ramon Estruch

 

Foto doctores: cortesía del Observatorio del Cacao

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