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La producción de harina emplea 3.000 puestos de trabajo en España

La producción de harina emplea 3.000 puestos de trabajo en España

Harina

Un 90% de ellos son con contrato indefinido y se sitúan en las zonas rurales

Si hace unos días contábamos que la producción del pan en España había descendido un 2,5% en un año, por su lado, la producción de harina de trigo blando se mantiene más estable, en los 3,2 millones de toneladas, y “presenta escasas variaciones en los últimos años”, según un estudio de Mercasa.

El 70% de esta harina se destina a la industria panificadora, que situó el valor del mercado del pan en unos 3.563 millones de euros, según las cifras más recientes. El 30% restante se dirige a otros sectores, como la pastelería y bollería, las galletas, los alimentos infantiles, pizzas y platos precocinados, etc. La demanda de estas otras industrias es cada vez mayor.

Más allá de las producciones de trigo blando, en España se registraron unas producciones de trigo duro mucho más pequeñas (550.000 toneladas) y de otros cereales, sobre todo centeno (200.000 toneladas).

La industria de transformación de trigo en harina y sémola está formada por un total de 118 fábricas, de las que 110 son harineras, mientras que las otras 8 son industrias semoleras. Hay que tener en cuenta que a principios de siglo, el número de industrias harineras era de casi 200, lo que indica la desaparición de muchos operadores durante estas dos décadas.

El 80% de estas industrias está situado en el medio rural, en la proximidad de las zonas cerealistas. El sector genera unos 3.000 puestos de trabajo directos, con una media de 20 empleados por centro de producción, donde un 90% de los contratos son fijos indefinidos.

Casi todas las empresas que se dedican al sector son sociedades anónimas, sin que haya ninguna presencia de capitales internacionales. El grupo más importante del sector registra unas ventas de 320 millones de euros, mientras que el segundo llega a los 303 millones, y el tercero ronda los 242 millones.

A pesar de sus niveles de producción, la mitad del trigo blando que consume la industria harinera española procede del extranjero, mayoritariamente de Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. El sector harinero de nuestro país está apostando por la exportación, ante la madurez del mercado interno.

En el último ejercicio computado se exportaron 181.310 toneladas de harina y sémola, con un muy moderado incremento interanual del 0,7%. Los principales mercados de destino son países del África Subsahariana, del Magreb y Oriente Medio, seguidos por Francia y Portugal.

Terpan

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