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Las panaderías pueden abrir a pesar del coronavirus

Las panaderías pueden abrir a pesar del coronavirus

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Los restaurantes sí están obligados a cerrar las puertas al público, aunque pueden hacer entregas a domicilio

El estado de alarma por la crisis del coronavirus en España ha obligado a cerrar todos los establecimientos excepto aquellos que sean de primera necesidad, como los supermercados, tiendas de alimentos y farmacias. Las panaderías han sido uno de los pocos comercios que se han salvado de este decreto ordenado por el Gobierno, ya que el pan se considera un producto básico de consumo.

Las panaderías están obligadas a mantener una serie de protocolos para asegurar el bienestar de sus clientes y evitar la propagación del COVID-19. La primera medida pasa por permanecer en el establecimiento el tiempo justo y necesario para hacer la compra. Queda prohibido consumir alimentos y bebidas en las tiendas ni utilizar el espacio de restauración. Esta norma ha llevado a que muchas panaderías reduzcan el horario comercial.

Mientras los clientes permanecen en el local, las administraciones piden mantener dos metros de distancia entre personas como mínimo cuando se vaya a hacer la compra. Además, los empleados del local hacen entrar a los clientes de uno en uno; el resto, esperan en fila y separados entre ellos en la calle.

Los locales debe seguir de manera rigurosa las medidas de prevención sanitaria e higiénicas dictadas por la Organización Mundial de la Salud, como que el personal de la tienda use guantes, mascarilla, haya geles desinfectantes suficientes y bien distribuidos por el local, limpiar las superficies que estén en contacto con las manos -pomos de las puertas, cajas registradoras, datáfonos, etc.-, lavar a altas temperaturas la ropa y utensilios de trabajo, evitar la contaminación cruzada, entre muchas otras.

Con dificultades económicas a pesar de poder abrir

A pesar de tener la posibilidad de abrir las tiendas, las panaderías están pasando por uno de sus peores momentos desde la crisis económica de 2008. El cierre de restaurantes, bares y locales donde los profesionales vendían sus panes ha hecho que todos ingresos provenientes del sector servicios se pierdan. Estos suponen una parte muy importante de los ingresos totales de las panaderías. Sumado al cierre del área de restauración, está ocasionando pérdidas del 70% de la facturación y mucha incertidumbre acerca de cómo van a mantener los negocios después de esta crisis. Muchos se plantean hacer un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) a sus trabajadores, pero encuentran dificultades legales al solicitarlos.

Además de vender pan (de manera presencial o a domicilio), uno de los pocos servicios del área de degustación que pueden mantener es la venta de cafés y bebidas para llevar, siempre que no se consuman dentro del local.

La realidad del sector

Al igual que en muchas otras profesiones, los panaderos están trabajando con falta de material de protección, con el agravante de que quedan expuestos a más contagios por trabajar cara al público -especialmente los dependientes-. El lobby panadero ya reclamó a las administraciones que se les proporcionaran todos los equipos necesarios para asumir el riesgo, pero en un momento donde ni siquiera el personal sanitario tiene acceso a un equipamiento suficientemente bueno para atender a los pacientes, la reclamación se complica.

Además, los panaderos han tenido dificultades para acogerse a las ayudas económicas y fiscales del Gobierno, ya que se les está echando en cara que siguen pudiendo trabajar, a pesar de las pérdidas. Según Andreu Llargués, presidente de CEOPPAN, el encierro de la población, que no puede acudir a las tiendas, ya es motivo suficiente para que el sector pueda acudir a los recursos del Estado. Por ello, han reclamado la supresión del pago de impuestos y cuotas a la seguridad social.

Entrega a domicilio, la alternativa de los restaurantes

Los restaurantes y otros negocios alimentarios que no estén considerados de primera necesidad tienen la opción de abrir la cocina en caso de dar servicio de entrega de comida a domicilio sin contacto. Sin embargo, los clientes no pueden acudir al local a buscarla. Para poder ofrecerlo, deberá ser un trabajador vinculado a la empresa el que haga el reparto.

Terpan

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