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¿Cómo ha cambiado la vida en los bares y restaurantes?

¿Cómo ha cambiado la vida en los bares y restaurantes?

hábitos del consumidor en bares

El mal uso de las mascarillas, la reticencia a ir al baño o la reducción del tiempo en los establecimientos son algunas de las constantes en la nueva normalidad


Con el desconfinamiento y la apertura de los bares y restaurantes, poco a poco los datos del consumo fuera de casa se están recuperando. A pesar de esta paulatina recuperación, las nuevas normas de convivencia también han alterado el comportamiento de los consumidores en estos establecimientos.

Un estudio de Findasense ha analizado para conocer “La vida en los bares y la nueva normalidad”: ¿Qué sienten, qué conversan, y cómo se comportan? ¿Cuáles son sus principales temores y sensaciones sobre los primeros tiempos del regreso a los bares en España?

Nuevos comportamientos

El comportamiento y los pensamientos del cliente varían según las diferentes franjas de edad. Los menores de 30 años y las familias de convivencia son las que se reúnen en grupos más grandes, mientras que las parejas y los mayores de 30 con más cautos. Todos los grupos coinciden en que tienen miedo a utilizar los baños o dudas sobre el consumo de forma segura y el uso de la mascarilla.

  • Los más jóvenes: Si bien respetan las indicaciones del camarero, al ser grupos grandes el espacio que ocupan impide que se respeten las distancias con las otras mesas y no les incomoda. Se percibe menor uso de la mascarilla y atención a medidas de higiene: se presentan sin llevarla, especialmente en ciudades como Madrid o Sevilla. La distancia y el trato cuidadoso al camarero se reduce, excepto que lo imponga el propio empleado. Esta franja de edad hace más uso de herramientas digitales (carta digital), para evitar el contacto directo.
  • Mayores de 30: A pesar de que entran con mayor cautela y dudas sobre el consumo, no opacan la felicidad de volver. Existe un olvido de la “nueva normalidad”, adoptando viejos hábitos de cercanía. Hacen un escáner del lugar para asegurarse de que hay distancia con otros clientes. Hay mayor afluencia de grupos de mayores de 65, sobre todo cuando hay menos concurrencia.
  • Parejas: Las parejas continúan mostrando un comportamiento precavido y hacen más reservas previas. Como conductas cautelosas, prevalece la preferencia de pago con tarjeta y evitan el uso del baño.
  • Familias: en este colectivo hay mayor relajación. La espera con los niños es un problema por lo que les permiten jugar y tener mayor libertad para moverse por las terrazas e interactuar con otros niños. Son el grupo con menor uso de mascarillas, excepto cuando participan los abuelos en las quedadas que se percibe mayor uso de esta.
¿Qué rol adoptar como establecimiento?

A luz de este estudio, la consultora recomienda a las compañías que trabajen con el canal Horeca seguir brindando herramientas para facilitar el trabajo continuo de los empleados, tanto a nivel tecnológico -cartas digitales- como a través de acciones de merchandising.

Incorporar acciones que son típicamente de espacios V.I.P. como los vallados, puede ayudar a que los usuarios se adecúen mejor a las nuevas normas y descienda la tensión de los camareros en momentos de mayor afluencia.

Además, las marcas de alimentación y bebidas pueden tener un rol educativo frente al consumidor y ofrecer apoyo para la implementación de los cambios de hábitos correspondientes con el fin de no tener que volver a atravesar una crisis sanitaria como la vivida en la primera mitad de 2020.

 

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