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El delivery aguanta a la caída de la restauración

El delivery aguanta a la caída de la restauración

El delivery ha alcanzado sus niveles más altos durante esta pandemia y ha permitido que gran parte de la restauración se mantenga


Los hábitos del consumidor cambiaron con el primer confinamiento causado por la crisis sanitaria del COVID-19 en la mayoría de países vecinos. Unos hábitos que se prolongaron con la “nueva normalidad” y que, con la segunda ola de este otoño, la restauración ha sufrido de nuevo las consecuencias más duras con el cierre de bares y restaurantes y el toque de queda generalizado en Europa.

Por eso, con el propósito de analizar los impactos, amenazas y oportunidades de esta nueva etapa, Kantar World Panel ha presentado el informe “Panorama de los alimentos y bebidas fuera de casa. El impacto del COVID-19 y el camino hacia la recuperación”. El estudio ha analizado la afectación de la pandemia en 11 países del mundo desde dos ópticas: la disminución del consumo de alimentos y bebidas no alcohólicas fuera del hogar (OHH) y el aumento de la entrega de comida a domicilio.

España en datos

Durante la primera mitad de 2020, las fuertes medidas restrictivas sufridas en España impactaron duramente al consumo fuera del hogar, que perdió más de un 44% de su facturación. Esto supuso 7.000 millones de euros menos en los primeros seis meses del año versus el mismo semestre del año anterior. Durante este semestre en España, de forma similar a lo observado en el resto de países, el consumo dentro del hogar creció sensiblemente pero no llegó a compensar completamente la caída del consumo fuera del hogar, impactando en una reducción del gasto total en alimentos y bebidas del -4,1%.

A partir de la desescalada, el consumidor reactivó gran parte de sus hábitos de consumo fuera del hogar, excepto el consumo nocturno, que ha seguido limitado, lo que permitió suavizar la caída. Durante el periodo de nueva normalidad, hasta el segundo estado de alarma, el consumo fuera del hogar de los residentes españoles vio su caída reducida al -24,9% versus el año anterior.

El delivery suaviza el desplome

La entrega de comidas a domicilio ha ofrecido al consumidor la posibilidad de replicar los eventos fuera de casa en los hogares, acercando el restaurante a las mesas.

No obstante, el delivery es todavía un sector emergente en Europa, sobre todo si lo comparamos con otros mercados, como el latinoamericano o el asiático, donde su incidencia es el doble que en Europa. Actualmente el delivery alcanza el 37% en España, el 36% en el Reino Unido y el 44% en Francia.

Sin embargo, no se puede negar que el crecimiento exponencial que ha registrado el delivery durante la pandemia ha ayudado a controlar la caída del sector de la restauración, que ha caído un -35%. Parece obvio que es uno de los hábitos que ha llegado para quedarse, al haber captado durante el primer confinamiento a más de 2,2 millones de compradores -que se suman a los 11 millones de compradores ya habituales del canal- y haber mantenido fuertes ritmos de crecimiento de forma constante a lo largo de los últimos meses. De esta forma, el delivery y el takeaway vuelven a acelerarse en esta segunda ola de forma importante, con crecimientos del +85% y +60%, respectivamente.

Según Kantar, los países que han visto un daño menos acusado en sus ventas en consumo fuera del hogar parecen ser los que tienen una mayor penetración de los servicios de delivery. “Hemos observado que, en los entornos urbanos de España, solo el 45% de los consumidores ha utilizado un servicio de entrega de comida a domicilio en el último año, y solo el 7% lo hace una vez a la semana, lo que demuestra que el delivery tiene espacio para ampliar su oferta, especialmente en el mercado de bebidas, y es una excelente opción que tienen las marcas tradicionales para ser consumidas en el hogar”, ha manifestado Núria Moreno, Global Director OOH & Usage Food en Kantar.

 

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