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¿Pan integral o blanco? Esa es la cuestión…

¿Pan integral o blanco? Esa es la cuestión…

Pan integral o pan blanco

En la versión integral todos los nutrientes del cereal permanecen intactos y contiene beneficiosas propiedades para nuestra salud


Es un eterno debate ¿qué es mejor el pan integral o el blanco? De entrada, cabe decir que es recomendable consumir más la versión integral que la refinada, ésta última lo debemos ingerir con moderación. ¿Por qué? Pues, porque desde el punto de vista nutricional, el pan integral contiene cereales no refinados, y por lo tanto, no se han visto despojados del salvado y el germen en la molienda.

Esto hace que todos los nutrientes del cereal permanezcan intactos. Además, los cereales integrales son mejores fuentes de fibra y otros nutrientes importantes como el selenio, el potasio y el magnesio. Por otro lado, diferentes estudios vinculan su ingesta con un efecto protector en la salud cardiovascular. Además, también se reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2, trastornos metabólicos y cáncer de colon.

En cambio, el pan blanco se elabora partir de cereales molidos en un proceso en el que se les despoja del salvado y el germen para proporcionarles una textura más fina y una vida más larga en el mercado. Debido a ello, en este proceso se eliminan muchos nutrientes del cereal, incluyendo la fibra. Además, no mantienen estables los niveles de azúcar en sangre, lo que explica la sensación de hambre poco después de haberlos consumido. Sin embargo con la versión integral, gracias a su elevado contenido en fibras, nos sentiremos saciados mucho antes e ingeriremos menos calorías.

No todos los panes integrales son iguales… El grano entero es la clave

Para que un pan pueda considerarse integral, el 90% del cereal utilizado debe ser de grano entero molido. Esto no quiere decir que el interior del pan tenga que estar granulado o que se puedan ver los granos; ya que, el cereal puede estar molido muy fino.

Tampoco debemos fiarnos por el color. Es decir un color oscuro no significa que sea integral. En algunos casos, añaden extracto de malta o caramelo para ofrecerle el típico color marrón que solemos asociarlo al pan integral.

Así pues, para salir de dudas, lo primero que debemos hacer es examinar con atención el envase. Lo importante si lo compras en el supermercado, es que en la lista de ingredientes, aparezca harina integral en primer lugar. En caso de comprarlo en una panadería, debemos prestar atención a los carteles del escaparate.

Pero, el pan blanco también tiene sus ventajas

Uno de sus principales beneficios es que protege el estómago. Por eso, tras una cirugía, una gastroenteritis o en el caso de inflamaciones crónicas del intestino, nos recomendarán comer pan blanco en lugar de integral.

Esto es debido a que la versión integral al tener grano entero puede costar más digerirlo. Si a la hora de elaborarlo se ha utilizado masa madre, será más fácil de digerir, pero aún así en casos de operaciones relacionadas con el aparato digestivo, el recomendado es el blanco.

Finalmente, cabe decir que en muchos hogares se come pan todos los días y desde el punto de vista de la nutrición no ocurre nada. Al contrario, el pan ocupa un lugar muy importante en nuestra pirámide nutricional. Ahora bien, si  en vuestra familia sois de los que el pan no falta en ninguna de las comidas, os recomendamos que al menos la mitad, sea integral.

 

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