close
También somos el pan que comemos

También somos el pan que comemos

Pan que comemos

En este artículo, Ferneto pone de manifiesto la importancia de mantener una dieta saludable, incorporando panes tradicionales para favorecer a nuestras defensas

“Somos lo que comemos” es una frase que puede ser aplicada a nuestro estado de salud y a las defensas que tenemos en nuestro organismo. Comer bien es una inversión en salud.

En un momento en que estamos experimentando una crisis de salud única, es importante tener una dieta variada que favorezca a nuestro sistema inmunológico y proporcione una mejor recuperación en una situación de enfermedad.

El saber popular nos dice que una buena dosis de naranjas no cura un resfriado, pero puede ayudar a combatirlo. Por lo tanto, un buen método preventivo es comer alimentos de calidad, diversos, nutricionalmente ricos y en proporciones equilibradas.

En lo que respecta al pan, hay muchas (y buenas) opciones que se pueden hacer. Aunque la compra puede estar limitada por el momento en que vivimos, presentamos algunos panes que mejoran nuestras defensas y al mismo tiempo, complacen a nuestro paladar:

  • Pan de centeno
  • Pan integral
  • Pan de maíz
  • Pan de espelta
  • Pan de algarroba
  • Pan de linaza y semillas de girasol
  • Pan de quínoa

En definitiva, panes que tienen por base diferentes harinas y que utilizan métodos productivos más tradicionales.

Por otro lado, sabemos que las medidas preventivas de aislamiento pueden haber influido en los comportamientos de compra, en particular por la menor frecuencia de compra y por la entrega de pedidos en el hogar. Por eso, es importante que elijamos panes de calidad que proporcionen una alimentación equilibrada y diversa.

Print Friendly, PDF & Email

Leave a Response